¡Hola! Soy Haha.
Hoy os voy a hablar del pan en Japón.
Seguro que muchos pensáis que, como los japoneses comemos arroz desde el desayuno hasta la cena, no tenemos mucha cultura del pan… ¿verdad?
¡Pues no! Estáis muy equivocados.
La calidad del pan en Japón es espectacular y la variedad es enorme. Hay tantos tipos diferentes que cuesta muchísimo decidir cuál probar porque… ¡apetece llevárselos todos!
Lo curioso es que «pan» se dice exactamente igual en japonés: パン (pan). Así que, si entráis en una panadería y decís «pan», os entenderán perfectamente.
Pero aquí viene una diferencia cultural muy curiosa.
Para la mayoría de los japoneses, cuando decimos «pan», pensamos automáticamente en el pan de molde.
Si lo que queréis es una baguette, tendréis que pedir una baguette (baguetto).
Y, si os soy sincera, las baguettes japonesas no suelen parecerse mucho a las francesas. Como una baguette tradicional resulta demasiado dura para el gusto japonés, normalmente las hacen un poco más blandas.
En una panadería japonesa encontraréis muchísimos tipos de pan. El sistema es muy sencillo: cogéis una bandeja y unas pinzas, vais eligiendo lo que os apetezca y después pagáis en la caja.



Hay panes rellenos de curry, yakisoba, salchichas, crema pastelera, chocolate, queso… ¡La imaginación no tiene límites y está todo buenísimo!
Pero, si me preguntáis qué no podéis dejar de probar, tengo dos recomendaciones:


* Tamago Sando: un sándwich de ensalada de huevo con mayonesa.
*Katsu Sando: un sándwich de cerdo empanado. (o Ham Sando: un sándwich de jamon dulce grueso empanado)
Para mí son los dos grandes clásicos. Pero si tuviera que elegir solo uno… me quedaría con el Tamago Sando. Está increíble.
Es una de las cosas que más echo de menos desde que vivo fuera de Japón. Aquí prácticamente no existe y tengo que prepararlo yo misma. Parece un sándwich muy sencillo, pero conseguir esa textura tan cremosa y esponjosa que tiene en Japón no es nada fácil.
Así que apuntadlo en vuestra lista de cosas que probar cuando viajéis a Japón. ¡No os arrepentiréis!
